Hay momentos del año que nos hacen sentir como si la vida se sentara a nuestro lado y nos preguntara bajito:
¿Te acordás de quién sos?…
Marzo siempre nos hace eso.
Llega como una invitación a mirar hacia atrás y hacia adentro al mismo tiempo. Es un recordatorio de que la historia sigue viva y que nosotras somos parte de esa tinta.
Nos vuelve más filosóficas, más sensibles, más incómodas también. Nos hace pensar en la palabra justicia y en todo lo que significa cuando pasa del papel a la vida real.
Nos hace preguntarnos:
¿Por qué hacemos lo que hacemos?
¿Por qué lo hacemos como lo hacemos?
¿Y para quién lo hacemos?..
Y de esas preguntas nacen las nuevas historias.
Porque esas mismas preguntas se las hicieron mujeres antes que nosotras.
¿Por qué no puedo votar?
¿Qué me impide estudiar lo que quiero?
¿Por qué no puedo jugar ese deporte?
¿Por qué la excusa es que soy mujer?
Muchas de esas preguntas no tenían respuestas. Nadie sabía realmente cómo cambiar las reglas del juego, pero había propósito, convicción y una voz interna diciendo que algo no estaba bien.
Y fue suficiente.
Hoy, cuando miramos hacia atrás, admiramos a esas mujeres como si fueran lejanas, extraordinarias, casi imposibles de alcanzar.
Pero la verdad es otra.
Ellas viven dentro de nosotras.
Cada vez que levantamos la voz, aunque nos tiemble, cuando rompemos un patrón en nuestra familia, al decirnos “a mí me costó, pero no quiero que a otras les cueste” y cuando elegimos una vida más justa, más libre, más auténtica.
Estamos escribiendo historia.
Porque no hay una sola forma de vivir esta vida.
Porque ese miedo de “si no lo hacen así, van a fracasar” ya no nos asusta igual.
Porque estamos aprendiendo que la equidad no es un regalo: es un camino que se construye paso a paso, conversación a conversación, decisión a decisión.
Marzo nos recuerda que todavía hay barreras, pero también nos recuerda que hay mujeres valientes derribándolas todos los días en cada espacio donde cada una se atreve a ser quien es.
Queridas mujeres, abracen sus logros,
Porque cada vez que se levantan después de un obstáculo, están abriendo camino para alguien más-
Y porque la historia…
todavía se sigue escribiendo.
María José García Lobo es comunicadora y orgullosa integrante de Círculos 3:33. Desde su profesión utiliza las herramientas de la comunicación para visibilizar historias, trayectorias y proyectos que nos recuerdan que las mujeres siguen haciendo historia todos los días. Cree profundamente en el poder de compartir esas voces para que más personas puedan encontrarse, inspirarse y reconocerse en ellas.
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