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Deseo Sexual Cíclico

Quiero empezar con algo sencillo, pero real: ¿alguna vez sentiste que tu deseo sexual “sube y baja” sin avisar… y eso te hizo dudar de vos? A mí me pasó muchas veces. Me comparé con el deseo de mi pareja. Me pregunté si había algo mal en mi cuerpo, en mi salud, o si simplemente no entendía este lenguaje tan particular del deseo. Y quizá a vos también te pasó: esa sensación silenciosa de incomodidad cuando un mes te sentís más encendida y al siguiente no querés ni que te busquen.

Nadie nos explicó que eso es normal. Que no es un error ni una inestabilidad, sino un indicador claro de que somos cíclicas… y profundamente sensibles a lo que vivimos por dentro y por fuera.

Para Helen Kaplan, el deseo sexual es “las sensaciones de apetito o impulso sexual que nos mueven a buscar experiencias sexuales o a estar receptivas a ellas”. Y eso puede verse de muchas formas: fantasías, ganas de autoexplorarte, intención de conectar con alguien, o simplemente una curiosidad corporal que aparece desde adentro. Pero aquí está lo que casi nunca nos dicen: tu deseo sexual no es lineal. Es cíclico. Cambia con tu energía, con tus emociones, con tu presente… y con tu ciclo hormonal.

A lo largo de tu ciclo menstrual, tus hormonas sexuales fluctúan constantemente. Y con ellas cambia tu deseo, tu energía, tus emociones y la forma en la cual te relacionas con los demás.

En la fase folicular, especialmente cerca de la ovulación, el estrógeno y la testosterona alcanzan los niveles más altos. Esto suele traducirse en mayor deseo sexual, más fuerza física, lubricación vaginal y una mayor sensibilidad en tu cuerpo. Es el momento en el que biológicamente podrías estar más receptiva y conectada con tu deseo sexual, pero hoy te quiero invitar a observarte con mucha intención para identificar cómo el deseo se manifiesta en tu vida y observar patrones que puedes observar para explorar tu deseo con presencia.

Después de ovular, en la fase lútea, el estrógeno cae, la progesterona sube, tu energía baja un poco… y tal vez tu deseo también. O tal vez no, pero sí cambia su forma, su intensidad o su ritmo. Y todo eso es natural. Si sentís un cambio, esto ocurre porque, en esta fase, los niveles de estrógeno y dopamina disminuyen, lo que influye en tu motivación, en tu energía o emociones.

Recordá que el deseo sexual cambia dependiendo de la fase reproductiva en la que estamos, como embarazo, postparto, menopausia, etc. Y mi objetivo es que empieces a descubrir y vivir el placer desde lo más simple y la presencia.

Estos cambios no son una limitación: son la expresión de tu naturaleza cíclica.

Emily Nagoski lo explica de una manera preciosa: el deseo funciona con un “acelerador y frenos”. El acelerador responde a lo erótico, a lo placentero, a lo que te hace sentir segura y viva. Los frenos se activan con el estrés, el miedo, la ansiedad, la desconexión, la presión, el cansancio. No es que “no tienes ganas”. Es que tu sistema está diciendo: no ahora, no así, no bajo estas condiciones.

Por eso, en lugar de exigirle a tu cuerpo un deseo constante —como si fuera una obligación— quiero invitarte a algo más real, más tuyo: a crear espacio.

A explorar qué te enciende.

A notar qué te apaga.

A hablar con vos misma.

A cultivar el deseo desde la presencia, no desde la expectativa.

El deseo no aparece mágicamente. Se construye. Se despierta. Se cuida.

Y sobre todo, se habita.

Mi invitación es simple, pero profunda: empezá por vos. Por tu cuerpo. Por tus tiempos. Por tu ritmo. Y cuando estés lista, compartilo con quien quieras, desde un lugar seguro.

Recordá: tu deseo es tuyo. No es algo que se te escapa, es algo que podés aprender a leer. Y cuando empezás a escucharlo, deja de sentirse como una lucha y se convierte en un portal a tu propio autoconocimiento.

Gracias por estar acá. Por abrir este espacio conmigo. Por animarte a sentir y a entenderte desde un lugar más amoroso. Seguimos juntas en este camino hacia una sexualidad más presente y más nuestra.


Vanessa Mora es psicóloga en formación y tiene más de cinco años de experiencia en Salud Hormonal y Educación Menstrual. Su pasión por la sexología y el autoconocimiento femenino nació al descubrir el método sintotérmico, que transformó su manera de entender su cuerpo y su psicología a un nivel más profundo. A través de Ciclo Sagrado, acompaña a mujeres a reconectar con su ciclo hormonal, comprender su fertilidad y potenciar su sexualidad, brindándoles herramientas prácticas para tomar decisiones informadas desde el autoconocimiento y planificar sus metas y hábitos con base en su ciclicidad. Su misión es que descubrás que tu ciclo no es un límite, sino una fuente de poder, claridad y bienestar de tu salud integral.


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Flor
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